En un entorno regional y global marcado por mayores exigencias económicas, sociales y ambientales, así como por una creciente complejidad en la gestión de riesgos, la sostenibilidad se consolida como un componente estratégico para la competitividad y la toma de decisiones empresariales. En este contexto, el sector empresarial enfrenta el desafío de integrar estos factores de manera estructural en su liderazgo, su gestión y si visión de largo plazo.


El plan al 2030 marca así un rumbo concreto: un camino estructurado y medible para transformar el liderazgo empresarial, los negocios y el país desde la sostenibilidad. La estrategia se estructura en cinco ejes de transformación: transformación del líder, del negocio, sectorial, país y posicionamiento de Guatemala frente al mundo; articulados mediante hitos que permiten llevar la visión a la acción.


Estos ejes se desarrollan de manera transversal sobre cuatro dimensiones fundamentales: gobernanza, prosperidad, personas y planeta; orientando los esfuerzos a convertir la sostenibilidad en un valor estratégico para las empresas, el país y la región. “Este es un abordaje integral, fundamental para tener impactos concretos, que van más allá de un simple enfoque de negocios, pero que integran la sostenibilidad a cada uno de los aspectos de nuestra gestión como empresarios y como ciudadanos”, resaltó Andreas Kuestermann, Vicepresidente de la Junta Directiva de la organización.

